es una pequeña parte de una historia que estoy escribiendo
¿que os parece con respecto a la gramática, el uso de palabras, etc? el español no es mi lengua materna
Te yacías en la orilla. Era noche, y ya se había puesto el sol. Pero no estaba oscuro; la luna estaba llena y su luz reflejaba intensamente del agua, y el agua estaba tranquila. Aunque era tarde y estabas tendido en el suelo, te sentías cómodo. No te molestaba mucho el frío porque el calor de su cuerpo fue más que lo suficiente para calentarte, y además, te morirías de frío si puediera ser en sus brazos. De todos modos, las noches de verano no hacían mucho frió, nada parecido a los sueños frígidos que acabas de tener...si sueños fueron. Ultimamente no habías estado de muy buena salud mental, y a veces era difícil distinguir la realidad del sueño. Pero lo que te había sucedido era ridículo; de hecho, no era posible; debía de ser sueño. Momentáneamente absorto en tus propios pensamientos empezaste a reír. Su brazo estaba envuelto alrededor de ti, y los movimientitos de tu vientre le perturbó el sueño, y se agitó un poquito. Pero no se despertó; se calmó, todavía con el brazo contigo. Y te gustó. Su cariño fuerte se disfrutó más por ti en total quietud, así como la masiva luna luminosa brillaba tan vivo pero no se movó ni un milímetro. Exhalaste con voz baja. Estabas un poquitito reacio a volver a dormirte, pero sin embargo estabas muy cansado. Te pusiste la cabeza en el suelo y te relajaste, volviéndote hasta ella de nueva, y se movó un poco también.
Sentíste un escalofrío. Algo te pinchó la pierna. Y lo que te haya estado calentándote se fue de repente. Retrocediste, te pusiste de pie y levantó la pernera para ver lo que había pasado, pensando que tal vez te haya picado un insecto o algo así. Había una pequeña cortada en tu pierna y un poco de sangre fluyó hasta tu rodilla.
...
Llegasta a casa. Soltaste su mano y la encaró.
“Hasta pronto.” dijo.
“Hasta mañana” respondiste con una sonrisa, una sonrisa auténtica. Le diste un abrazo, giraste, y entraste la casa. Estaba totalmente negro; todas la luces fueron apagadas. Lentamente hiciste tu camino a tu cama y te introduciste. Tenías mucho sueño y quedabas sin pensamientos en ese momento; solo miraste hacía arriba, a la pared, apenas descifrando los azulejos del techo. Te divertiste en imaginar patrones y figuras de los puntos dispersos, aunque no eran visibles. Un campo, grande y abierto. Solo pasto. Sin colinas o plantas. Lo único evitando que sea un plano de verde continuo fue el movimiento de las hojas de hierba. Había unas nubes en una parte del cielo, pero eran tan escasas que básicamente se mezclaban con el azul del cielo, no dándole un color gris sino dándole el azul una forma nubosa. También te miraste a ti mismo, pero desde lejos. Eras apenas tanto de un detalle menor como las nubes. Caminabas despacio, solo mirando hacia el frente, hacia abajo un poco a la hierba, pero no enfocada en ella. Enfocada en tus pensamientos estabas. De ellas tenías muchas, corriendo rápidamente, maniacamente, pero no sabías lo que eran; solo miraste y reconociste en tu cara que las tenías. Sabías su forma, pero no su contenido, y eso casi no importaba. Te imaginaste venas rojas, rayando desde una esquina hasta la otra, roja brillante al aparecerse, oscureciéndose al viajar, y finalmente ocultándose en el fondo negro después de algunos momentos. Era un rojo caloroso, uno apasionado, como el rojo del sangre que corrió por tus brazos. Pero no había dolor, solo un recuerdo de lo que pasó. Miraste el suelo y viste que las gotas de sangre habían empezado a formar charquitos en ambos lados de ti, y te notaste de nuevo su color verde, el de la hierba, el campo abierto. No te sentías enteramente solo, como si alguien supiera que estabas ahí. Aunque nadie estaba, miraste en todos lados y no encontraste nada.
“¿Estás?” escuchaste.
“Sí. Estoy.” contestaste, todavía buscando. Y la encontraste.
“Oh, estás aquí.” dijiste.
“Sí. He estado esperándote aquí por algunos minutos. ¿Quieres hacer algo hoy?” preguntó.
“Sí.” respondiste. “¿De todos modos que haces aquí?” preguntaste.
muchas gracias~