Aquí se están contando historias de cárceles que yo creo que son mentira, ni que esto fuesen las cárceles de Texas. Cuando yo estuve en prisión (por disfrazarme de superhéroe para ayudar a la gente) todo fueron experiencias agradables con gente majísima, recuerdo que nada más llegar me harté de llorar y los compañeros lo primero que hicieron fue darme muchos ánimos para salir adelante. Gracias al buen ambiente de compañerismo, colaboración e incluso amistad, se me pasó el tiempo volando. Que sí, que también había gente desagradable como en todos lados, pero entre todos se encargaban de aplacar los malos royos, cuando alguien le tocaba el culo a otro en las duchas, todos iban inmediatamente al lugar a reprocharle la conducta al tocón, a mí una vez me quitaron la manzana a la hora de comer y uno de los líderes gitanos se empeñó en darme la suya. Recuerdo que a un chaval le desaparecieron cinco euros y entre todos quedamos en que nadie saldría de las celdas ese día hasta que apareciera el dinero, no apareció, pero entre todos pudimos recaudar la misma cantidad y devolvérselo, y todo para que al cabo de unos días encontrase los cinco euros debajo de su litera jajajaaa, no se lo había robado nadie, simplemente se le había caído el billete. Se sintió muy mal por lo ocurrido y nos invitó a todos a cocacolas.