La Policía Nacional ha detenido a un individuo que abordaba a los clientes en los comercios de la calle Maisonnave haciéndose pasar por agente de la Guardia Civil. Al ser descubierto, el sospechoso alegó que había recurrido a este método «para ligar».
Los hechos fueron denunciados el pasado día 16 por un guardia civil destinado en el acuartelamiento de San Vicente del Raspeig. Cuando se encontraba fuera de servicio, acudió a un conocido establecimiento de la avenida Maisonnave. Una vez en su interior, fue abordado por un individuo que, equipado con un auricular en el oído, le instó a identificarse argumentando que «reunía la características físicas de una persona a la que estaba buscando».
Creyendo que su interlocutor era un empleado del servicio de seguridad de la tienda, el agente se identificó como miembro de las fuerzas armadas y alegó que sólo está obligado a mostrar su documentación ante la Policía. Entonces, el hombre que le había abordado se levantó la camiseta y mostró lo que parecía una placa de la Guardia Civil, que llevaba sujeta al cinturón.
El agente creyó entonces que se encontraba ante un compañero y le ofreció su colaboración pero, como medida de cautela, le pidió que le enseñara su tarjeta de identidad profesional. El impostor se mostró entonces nervioso y aseguró que tenía la documentación en el coche patrulla, donde le esperaba un compañero estacionado en el exterior.
Pero una vez fuera de la tienda, el agente comprobó que no había tal coche patrulla, por lo que decidió alertar por radio a la Policía Nacional. El impostor le aseguró entonces que trabaja en el Ministerio del Interior y que se hacía pasar por guardia civil «para ligar y para chulearse delante de las chicas». El sospechoso fue finalmente detenido por una patrulla de la Policía Nacional y conducido a Comisaría.